Este domingo 4 de octubre, los peruanos elegiremos a más de 13 mil autoridades regionales y municipales que gobernarán entre 2027 y 2030. Durante la campaña escucharemos muchas promesas, pero hay una pregunta que conviene hacerse antes de decidir el voto: ¿esa autoridad realmente tiene la facultad para cumplir lo que ofrece?
Las funciones de alcaldes, gobernadores y consejeros regionales están definidas por ley. Por eso, una promesa puede sonar atractiva, pero no ser viable si depende de otro nivel de gobierno. A continuación, una guía para entender qué puede hacer cada autoridad y cuáles son sus límites.
El alcalde distrital es la autoridad municipal más cercana a la población. Entre sus principales responsabilidades están los servicios y problemas cotidianos: limpieza pública, mantenimiento de parques y vías locales, organización del serenazgo, fiscalización de comercios y obras dentro del distrito, según al Ley Orgánica de Municipalidades.
"Otro rubro también tiene que ver también con la seguridad ciudadana, activar un mapa del delito y actualizarlo en función a los lugares donde hay más asaltos, robos, venta de drogas, entre otros. También se debe preocupar de la ciudad, si cuando voy en transporte público o privado siento baches a cada rato, con cómo me siento en mi ciudad, si hay suficientes árboles o me siento asfixiado porque todo es cemento, con el desarrollo metropolitano para la conexión con otras ciudadades y, en algunos casos, la gestión de cementerios o locales deportivos menores", detalla Limberg Chero, especialista en gestión pública.
El especialista también advierte que las nuevas autoridades deberán estar preparadas para responder desde el primer día ante posibles emergencias. “En enero del 2027 ingresarán los nuevos alcaldes, pero ante las emergencias por venir como el Fenómeno El Niño o la crisis de seguridad ciudadana, lo principal es que el alcalde electo tenga, en noviembre y diciembre, su plancha de gerentes listos y su plan para activarse desde el 01 de enero, porque si no lo van a madrugar los asaltos y las probables, esperemos que no muchas, inundaciones o enfermedades de la temporada”, precisa.
Pero el ámbito de acción del alcalde distrital tiene límites. No puede atribuirse competencias que corresponden a la provincia o a otros niveles de gobierno, sostiene Óscar Matutti, abogado especialista en derecho electoral. “Los alcaldes no pueden prometer temas que se van a decidir a nivel nacional o en el legislativo, no pueden prometer pena de muerte para los corruptos o carreteras que interconecten a toda la región, construcción de hospitales o cosas que están fuera del ámbito de su competencia”, agrega el experto.
El alcalde provincial tiene un ámbito de acción mayor: la Constitución y la Ley Orgánica de Municipalidades, le atribuyen responsabilidades vinculadas con la planificación integral y con servicios que, por su naturaleza, trascienden un solo distrito.
Entre sus principales funciones están planificar el desarrollo urbano y territorial de la provincia, establecer la zonificación y regular el transporte y el tránsito de alcance provincial. Esto incluye aspectos como las rutas y servicios de transporte público, la señalización, los semáforos y los terminales terrestres.
"Es como el hermano mayor de todos los alcaldes distritales (...) no se mete en la casa de los hermanos menores, pero sí los convoca y les dice señores, tenemos la oportunidad de trabajar los temas de infraestructura, seguridad ciudadana o los temas de limpieza pública de un modo corporativo. Cada uno tiene su presupuesto, pero podemos articular. Por ejemplo, si forman parte de una misma metrópoli tener patrullaje integrado, interconexión de cámaras, acceso de radio y vigilancia similar", explica Limberg Chero.
Cada lista que participa en las elecciones también está integrada por los regidores, quienes fiscalizan al alcalde y aprueban ordenanzas y acuerdos en el Concejo Municipal. Y los consejeros regionales quienes fiscalizan al gobernador y aprueban normas y acuerdos de alcance regional.
No son ellos quienes ejecutan las obras ni quienes administran la gestión regional. Matutti explica su rol: "[Los consejeros] tienen una función fiscalizadora y además de eso tienen una función legislativa, esto quiere decir que ellos pueden plantear ordenanzas regionales. Es como un pequeño congreso dentro de cada una de las regiones. No pueden desempeñar funciones administrativas, no pueden formar parte de funciones ejecutivas; eso no está permitido por la ley. Quien ejecuta es el gobernador regional”, detalla.
El gobernador regional es la máxima autoridad del Gobierno Regional. Tiene a su cargo dirigir la gestión regional y ejecutar las políticas, el presupuesto y los proyectos que corresponden a este nivel de gobierno.
Entre sus responsabilidades están áreas de alcance regional como salud y educación, las carreteras departamentales y proyectos de inversión que buscan impulsar el desarrollo económico de la región.
Limberg Chero, especialista en gestión pública, explica qué se puede esperar de un gobierno regional: “A un gobernador le podemos pedir que haya más negocios, que haya tierras para cultivar si es que tienes que cultivar, que haya tierras para hacer mercados, para hacer el gran puerto o el gran aeropuerto, cosas que dinamicen todo el departamento. Las carreteras viales de índole departamental que no tengan que ver con carreteras nacionales también pueden ejecutar, puentes sobre todo. El Estado le da la planilla de salud y la planilla de educación para que le pague a las enfermeras, a las médicas, a los médicos, a los maestros, a las maestras”.
No todos los cargos se eligen con las mismas reglas. El artículo 5 de la Ley N.° 27683, Ley de Elecciones Regionales, establece que una fórmula de gobernador y vicegobernador será elegida directamente si obtiene no menos del 30 % de los votos válidos.
"Si una fórmula obtiene, por ejemplo, 34% y ocupa el primer lugar, gana directamente porque supera el mínimo legal. Pero si la fórmula más votada alcanza 29% y la segunda 27%, todavía no existe gobernador electo. Al no haber alcanzado ninguna el 30% requerido, corresponde realizar una segunda elección regional entre las dos fórmulas que obtuvieron la mayor votación. En esa segunda elección resulta vencedora la fórmula que obtenga la mayoría de los votos válidos", explica Óscar Matutti, experto en derecho electoral.
En las elecciones municipales, tanto provinciales como distritales, la regla es distinta: gana la lista que obtiene la mayor cantidad de votos, sin necesidad de alcanzar un porcentaje mínimo, según la Ley de Elecciones Municipales.
Conocer las funciones de cada autoridad permite hacer una pregunta básica frente a cualquier promesa: ¿realmente puede cumplirla? Para Matutti, no basta con que una propuesta suene bien, hay tres aspectos que deben revisarse.
“Decidir, aprobar, ejecutar y gestionar son cosas distintas. Un candidato puede plantear algunos objetivos políticos, pero cuando afirma, por ejemplo, que va a ejecutar una determinada política pública, debe poder asegurar tres cosas: primero, si tiene competencia para hacerlo; segundo, si dispone de los instrumentos jurídicos para hacerlo; y tercero, ¿cómo piensa financiarlo? Si no puedes responder ninguna de esas tres preguntas, nos está engañando”.
Este 4 de octubre, los electores elegirán a quienes tendrán responsabilidades concretas sobre sus distritos, provincias y regiones. En un contexto en el que el país también se prepara para un eventual Fenómeno El Niño, conocer qué puede hacer cada autoridad permite evaluar mejor sus propuestas y distinguir entre una promesa posible y una que, por sus propias competencias, no podría cumplir.
